{"id":677,"date":"2025-08-01T12:27:57","date_gmt":"2025-08-01T15:27:57","guid":{"rendered":"https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/?p=677"},"modified":"2025-08-24T12:10:46","modified_gmt":"2025-08-24T15:10:46","slug":"el-lugar-donde-todo-nace","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/2025\/08\/01\/el-lugar-donde-todo-nace\/","title":{"rendered":"EL LUGAR DONDE TODO NACE"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><u>EL NIDO DE LAS SOMBRAS&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sentado&nbsp; absorto y pensativo como todos los d\u00edas, mi cabeza divagaba como en conexi\u00f3n directa&nbsp; a mi alma. a trav\u00e9s&nbsp; de las m\u00e1s oscuras tormentas de nervios, me levant\u00e9 del sill\u00f3n con el vaso en mano y ese pensamiento se acurruc\u00f3 placetinamente entre mis huesos como un gato que busca en un confortable lugar su sue\u00f1o, mi voz interior sonaba como eterna, sintiendo&nbsp; algo que me dominaba en esta vida algo inexplicable y conjurito, como una usina macabra, un nido de sombras organizado, y diez mil palabras m\u00e1s me ca\u00edan en un manantial , y que todo tambi\u00e9n se oscurec\u00eda como un supremo eclipse que intentaba mostrar su verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Mi nombre es Flori\u00e1n, mi hogar era una casa antigua de esas de chapa, madera y zinc de principio de siglo XIX en la ciudad de Berisso, la hab\u00eda adquirido unos pocos a\u00f1os antes con ayuda de mis padres, y aqu\u00ed comienza esta historia ancestral y a la vez futurista, de horror, de soledad y con el final aun eternamente abierto.<\/p>\n\n\n\n<p>La casa ten\u00eda un extra\u00f1o altillo, que como &nbsp;esas cosas que uno no usa ni ocupa queda como fuera de nuestra cotidianeidad , este lugar estaba cerrado incluso desde mucho antes de adquirir&nbsp; el inmueble, ten\u00eda una escalera de madera antigua, con detalles de piezas extra\u00f1as, en el inicio de sus dos barandas unas horrendas criaturas con sus bocas abiertas y sus lenguas fuera; eran G\u00e1rgolas Victorianas&nbsp; con sus membranosas alas desplegadas, nunca pens\u00e9 en subir esos escalones , ni siquiera frenar frente a esa puerta intimidante de pozo invertido, de s\u00f3tano colgante , lo que si sent\u00eda siempre algo como inexplicable&nbsp; por las noches largas de invierno&nbsp; en ese 2008, como un vibrar gutural de mi esp\u00edritu, como espasmos involuntarios&nbsp; de mi alma, y como si ella chocara enfermizamente&nbsp; contra mis huesos, como una jaula, pero luego segu\u00eda con mis quehaceres&nbsp; y tareas, saliendo de ese lugar como en un inconsciente escape.<\/p>\n\n\n\n<p>Una noche fr\u00eda y ventosa, me encontraba con mi gran amigo Nicol\u00e1s, compartiendo y disfrutando unos tragos, y charlando de historias aterradoras, que a los dos nos apasionaban, dimensiones ocultas y paralelas que emerg\u00edan en este mundo , como abriendo un tajo en esta realidad,<\/p>\n\n\n\n<p>Las horas pasaron y pasaron y mi mente abr\u00eda sus esperanzas de poder comprender esas extra\u00f1as sensaciones no mundanas que experimentaba al pasar por ese altillo macabro, con mi amigo Nicol\u00e1s nos pusimos a deliberar, de que el pod\u00eda o\u00edr sonidos extra mundanos, como si una sustancia de gran viscosidad&nbsp; fluyera trabajosamente dentro de un org\u00e1nico y enorme ducto , y que ven\u00eda orientado de ah\u00ed de esa boca infernal cerrada, pero a la vez una gran puerta para mi creciente imaginaci\u00f3n&nbsp; y mi enraizado sentir, continuamos varias horas esa charla, hasta que la luz del amanecer abri\u00f3 sus brillantes ojos, y nos despedimos, Nicol\u00e1s se fue en su moto y el frio matinal contrastaba en nuestra piel, con el hermoso cielo completamente azul, yo me acost\u00e9 tranquilamente en mi cama para tratar de dormir un poco, y ah\u00ed entre en el silencio abismal de mi habitaci\u00f3n, las persianas totalmente cerradas\u2026\u2026 comenc\u00e9 a transitar un sue\u00f1o profundo, y ah\u00ed despert\u00f3 la terror\u00edfica y recurrente pesadilla, que desde que yo viv\u00eda en esa casa me estaba martirizando; sonidos indescifrables, sensaci\u00f3n de atracci\u00f3n como un hipnotismo , llegue hasta un lugar donde parec\u00eda descansaba &nbsp;una indescriptible masa de sombras, pero sombras que ten\u00edan cuerpo en esta dimensi\u00f3n, que se mov\u00edan como en un latir putrefacto, y ese sonido&nbsp; de sustancia viscosa empujando por una gran arteria , y yo me sent\u00eda como arrodillado ante un Dios o ante algo al que yo le deb\u00eda mi creaci\u00f3n y existencia, hasta que de pronto un gran alarido c\u00f3smico , y luego la oscuridad total, el sentirme perdido en una inmensidad, sin ver, sin tocar, solo un viento oscuro que atravesaba mi cuerpo o lo que yo cre\u00eda era mi cuerpo, y ah\u00ed despertaba exaltado y espasm\u00f3dicamente agitado como si estuviese a punto de estallar, y un nuevo d\u00eda comenzaba, y as\u00ed esperar resignado la recurrencia&nbsp; de esas escenas totalmente horrendas,<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed fue que sucedieron los d\u00edas con la misma pesadilla que mord\u00eda como una bestia mortal mi existencia, hasta que una noche especial pude lograr una intromisi\u00f3n con mi esp\u00edritu, esa noche seria la que yo supuestamente tendr\u00eda el valor de dirigirme hacia el macabro altillo, de subir esa escalera escalofriante, custodiada por esas g\u00e1rgolas que emanaban un alarido demoniaco desde dentro de sus muecas victorianas,<\/p>\n\n\n\n<p>Me decid\u00ed a tomar unos tragos, como para templar mis nervios que se encrisp\u00e1ban como cristales de roca ante el imaginar de lo que sent\u00eda, de esa alienaci\u00f3n de mi alma chocando salvajemente contra su jaula, como si de una marioneta se tratara, cuando termine mi segunda botella de cerveza, comenc\u00e9 a caminar lentamente como inmerso en una oscura peregrinaci\u00f3n hacia lo desconocido, hacia lo horrendo por naturaleza de no existir, llegue al comienzo de la escalera de madera, mir\u00e9 temblando como un enfermo a esa puerta en el techo, como quien mira en un cementerio a una tumba reci\u00e9n ocupada, empec\u00e9 a subir uno a uno los escalones, el seco sonido de la antigua madera sonaba como un gigante tambor cuyo parche de piel se destensaba cada vez mas escal\u00f3n tras escal\u00f3n, cuando llegue a la puerta la empuje fuertemente hacia arriba hasta que llego al m\u00e1ximo de su apertura, note al tacto que ten\u00eda una traba pestillo, la cual accione , ya el hedor que ese lugar exhalaba era de un desafiante terror, un escalofri\u00f3 como una fina espada que se incrustaba lentamente en mi medula; entre por fin al macabro lugar y ah\u00ed frente a mi me vi a mi mismo, el rostro p\u00e1lido, cadav\u00e9rico, recostado, o no pod\u00eda definir verbalmente esa acci\u00f3n, \u00bfdepositado? &nbsp;\u00bfflotando? Entre una masa de sombras aun mas tenebrosas que las de la mism\u00edsima muerte, el sonido gutural como una oraci\u00f3n infecciosa en mis o\u00eddos, pod\u00eda sentir la viscosa sustancia adosarse a mis pies , pude distinguir una especie de oscuros conductos que sal\u00edan o entraban a mi nariz y a mi boca y otras peque\u00f1as incrustaciones alrededor de mi cabeza, de donde sal\u00edan peque\u00f1os conductos de cada negro y viscoso clavo hundido en mi cr\u00e1neo, mis ojos como el de los muertos, sin definici\u00f3n alguna de sensaciones, me acerque&nbsp; aterrorizado y perplejo y contemple toda la enormidad de esas sombras&nbsp; que se entrelazaban entre s\u00ed como un frondoso nido de las m\u00e1s profundas tinieblas, acaricie el rostro de esa criog\u00e9nica criatura que era yo, y en ese preciso instante no supe si mi alma acariciaba a mi cuerpo o si mi carne consolaba a mi atormentada y oscura alma que adormecida estaba en un conjuro mesi\u00e1nico.<\/p>\n\n\n\n<p>En un momento pude extra\u00f1amente recuperar la calma, gir\u00e9 con tranquilidad y baj\u00e9&nbsp; muy espaciadamente y cerr\u00e9 la boca de ese colgante infierno, baj\u00e9 por completo las escaleras de madera, camine solemnemente hasta mi cama, abrace fuertemente a mi volc\u00e1nico terror que en ese instante hacia erupci\u00f3n, me tap\u00e9 por completo y me dorm\u00ed profundamente.<\/p>\n\n\n\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente me despert\u00e9 ya sin ese miedo paralizante ni con el congelado hedor de lo que&nbsp; hab\u00eda experimentado, me cambie y Sal\u00ed a caminar por la orilla del canal del r\u00edo, all\u00ed en la calle G\u00e9nova de mi Berisso, donde las aves te ense\u00f1an la belleza semisumergida del humedal, ah\u00ed comenc\u00e9 a pensar forzosamente, y cada pregunta era una pesada piedra adoquinada que ensamblaba perfectamente entre los huecos de una pared, me pregunt\u00e9: \u00bfsoy yo el que vivo? \u00bf mi alma est\u00e1 afuera de la piel? \u00bfSoy yo esa usina de sombras a la cual otro responde? \u00bfel alma es la piel? \u00bf las almas son un nido de sombras que deciden sobre los cuerpos en la tierra? \u00bfQui\u00e9n nos gobierna?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfyo soy el que secuestr\u00f3 y enterr\u00f3 los conductos de las sombras?&nbsp; O soy ese andrajo inoculado con el viscoso l\u00edquido que domina las almas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora a lo lejos en el tiempo no me interesan las respuestas a estas inquietantes preguntas, desde que cerr\u00e9&nbsp; esa negra boca de las tinieblas, no tuve m\u00e1s las recurrentes pesadillas y no experiment\u00e9 mas sensaciones mortuorias&nbsp; y sonidos de b\u00f3vedas tenebrosas, solo me quede con una profunda afirmaci\u00f3n de donde cuelga toda mi existencia\u2026\u2026. Esa noche fr\u00eda me vi nacer y morir al mismo tiempo y puedo con seguridad confirmar que volv\u00ed del nido de las sombras.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ahora puedo romper de una vez por todas los tab\u00faes de la conveniencia, nuestro origen son las sombras, los \u00e1ngeles son cuervos, los soles han muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>El cobijo es la nada, el \u00fatero la oscuridad, aves negras que anhelamos la libertad, y ah\u00ed nuestro comienzo nos observa desde el magno nido de las sombras, dejare de nombrar la palabra misterio, si fuimos nosotros los que extendimos el translucido velo, el miedo original a lo que somos, armadura mental, holograma de lo que somos y fuimos, yo aqu\u00ed he vuelto a correr el biombo de la conformidad, de la negaci\u00f3n al miedo eterno de haber visto en mi altillo, la verdad de las cosas, la verdad de las sombras.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; FERNANDO MENVIELLE<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL NIDO DE LAS SOMBRAS&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sentado&nbsp; absorto y pensativo como todos los d\u00edas, mi cabeza divagaba como en<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":678,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1,26],"tags":[],"class_list":["post-677","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-de-todo","category-literatura"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/nido-sombras-imagen.jpg",1280,720,false],"thumbnail":["https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/nido-sombras-imagen-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/nido-sombras-imagen-300x169.jpg",300,169,true],"medium_large":["https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/nido-sombras-imagen-768x432.jpg",640,360,true],"large":["https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/nido-sombras-imagen-1024x576.jpg",640,360,true],"1536x1536":["https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/nido-sombras-imagen.jpg",1280,720,false],"2048x2048":["https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/nido-sombras-imagen.jpg",1280,720,false],"morenews-large":["https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/nido-sombras-imagen.jpg",825,464,false],"morenews-medium":["https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/nido-sombras-imagen.jpg",590,332,false],"audioigniter_cover":["https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/nido-sombras-imagen-560x560.jpg",560,560,true]},"author_info":{"info":["Fermando Menvielle"]},"category_info":"<a href=\"https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/category\/de-todo\/\" rel=\"category tag\">De Todo<\/a> <a href=\"https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/category\/literatura\/\" rel=\"category tag\">Literatura<\/a>","tag_info":"Literatura","comment_count":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/677","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=677"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/677\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":679,"href":"https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/677\/revisions\/679"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/678"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=677"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=677"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/buenosaireszero.com.ar\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=677"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}