Guerra | Microrrelatos en cine continuado 🎬
«Se cree más en los milagros a la hora del entierro»
— Adrián Abonizio, El témpano (1976)
Jamás de los jamases, reina mía ¿qué me hiciste que no puedo consolarme sin poderte contemplar?
Se murió mi amor: y la banda siguió tocando.
Quédate con quien te quiera como yo te odio.
Hay días en que es mejor ser un rompecabezas que un espantapájaros. Pero no sé en cuál de esos días estoy hoy.
Salí a la calle a ver la procesión: y la banda siguió tocando.
Me senté en el umbral de mi casa y vi pasar los cadáveres de mi enemigo y de su esposa y de nuestra amante. ¿Y la banda? Sí, siguió tocando.
No había gato y el cascabel daba explicaciones de todo tipo ante la agencia de desempleo.
Yo no lo vi, vos no lo viste y el perro no habla. Pero el florero apareció roto igual. Yo no fui, vos tampoco, pero coludimos de manera formal: para que el perro vaya preso.
Se murió uno de los integrantes de la orquesta. Y, a Dios gracias: la banda siguió tocando. Pero música para funerales.
